Un momento simple puede convertirse en ritual.
Esta taza de cerámica, invita a detener el tiempo y disfrutar de una pausa en conexión con la naturaleza. Cada pieza es única: las pequeñas variaciones en el trazo y el color son parte del encanto de lo hecho artesanalmente.
Ideal para el té de la tarde, el café de la mañana o ese instante de calma que transforma lo cotidiano en especial.
Características:
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Cerámica artesanal
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Pintada a mano
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Apta para uso diario
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Incluye plato
- Capacidad 250ml